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Si en invierno llevas jersey y en verano bañador… Tendrás que cambiar también tus cremas faciales, ¿no?

Saca a pasear texturas ligeras, sérums nutritivos y SPF 50+. Comenzamos con el cambio de armario “cremil”.

No hay cosa más aburrida que los cambios de armario. Se me pone la piel de gallina a la vez que me invade una pereza máxima, solo de pensarlo. No sé tú, pero yo voy sacando cosas poco a poco, alguna camiseta, algún pantalón corto… Resulta que ahora tengo las cuatro estaciones en mi armario. Estoy segura de que si hago ya el dichoso cambio de armario, vuelve el invierno. Fue cambiar el edredón de invierno, en plan inuit, por uno más fresquito y ya sabes lo que pasó. Casi nieva. Que conste que no es ninguna excusa.

Cambiando de tercio pero en línea con lo anterior, si es que puede ser, pasa lo mismo con nuestras cremas. Lo que oyes. ¿Acaso tu piel esta igual en invierno que en verano? No lo creo. En invierno con el frío y las calefacciones a todo trapo la sequedad cutánea aparece sin avisar. Por otro lado en verano, con la sudoración extra características de la estación solo queremos texturas fluidas y nada empalagosas. La piel te lo pide, hazle caso.

Este particular cambio de armario de cremas no me da ninguna pereza. Para empezar, he cambiado mi crema de día por una emulsión más fluida. He aumentado el SPF y no salgo de casa sin mi emulsión con factor de protección solar 50+. En el caso de las cremas, el orden de los factores sí altera el producto.

A continuación te explico la rutina de hidratación diaria para los meses más calurosos.

Según el tipo de piel que tengas necesitarás más o menos hidratación. Si tu piel es mixta puedes utilizar un sérum nutritivo de vitamina C, por ejemplo, y después el protector solar en emulsión. Por el contrario si tu piel es más seca y notas que esta rutina se te queda corta siempre puedes utilizar una crema hidratante y completar la rutina con un protector solar en crema.

En ambos casos, si no concibes salir de casa sin maquillar, puedes sustituir el protector solar en emulsión o crema por un maquillaje compacto de factor de protección 50+. En función de tu tipo de piel elegirás un compacto de textura rica (piel seca) o textura ligera (piel mixta).

Si te has dado cuenta el protector solar siempre va en última posición. Es como un escudo y por lo tanto va siempre por delante. Es importante señalar que la función de la crema solar es proteger, no hidratar. Por eso, en las rutinas anteriores siempre te he sugerido un producto que aporte hidratación a la piel.

Por la noche es el momento perfecto para nutrir más en profundidad la piel. Nuestro cuerpo mientras descansa y se recupera del día está más receptivo. También es la mejor ocasión para aplicar los producto de tratamiento que utilicemos, ya sea para rojeces, acné, antimanchas…

Acompañando el cambio de armarios cremil, podemos añadir a nuestra rutina beauty otro tipo de protector solar. Un protector solar que se come. Lo que oyes.

¿Has oído hablar de la nutricosmética?

En otras palabras nutrición para la piel en forma de cápsulas o comprimidos.

La nutricosmética es el complemento ideal para el verano. Por mucho que nos protejamos, las radiaciones solares no cesan y son las culpables del fotoenvejecimiento de la piel. Con los complementos nutricionales a base de antioxidantes combatimos los radicales libres. Los radicales libres producen pequeñas mutaciones en el ADN de nuestras células y la destrucción de colágeno y elastina. Este proceso se denomina estrés oxidativo, por eso las sustancias que luchan contra ellos son los antioxidantes.

El beta-caroteno (precursor de la vitamina A), la vitamina C, la vitamina E, selenio, luteína, licopeno o el té verde son algunos de los antioxidantes más utilizados en nutricosmética.

Estos complementos nutricionales nunca pueden sustituir a un protector solar en crema ni tampoco van a hacer que te pongas moreno sin tomar el sol. Existe mucha confusión con los complementos alimenticios para el sol. La radiación solar es la que activa los melanocitos produciendo el característico, y ansiado por muchos, pigmento marrón o melanina. Así es como nos ponemos morenos. Sin trampa ni cartón.
Los complementos alimenticios nos aportarán una protección extra frente el daño producido por los rayos del sol pero no van a hacer que nos pongamos más morenos.

Con este coctel antioxidante no solo la piel se ve beneficiada, los ojos te lo van a agradecer infinito. Favorecen la salud ocular y ayudan a prevenir la degeneración macular asociada a la edad.

Desde la Farmacia Olimpiadas te recomendamos los siguientes complementos alimenticios para aportar a tu piel y tus ojos una protección extra frente al daño solar.

  • Sunlaude de Laboratorios Rilastil con tirosina, selenio, luteína, aceite de borraja, semillas de uva, vitamina D3, vitamina E y vitamina D.

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  • Arkosol de Laboratorios Arkopharma con cobre, selenio, vitamina E, betacaroteno, aceite de argán, de borraja y de sésamo.

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El modo de administración de cualquiera de los dos es una perla al día. Lo más recomendable es tomarlo durante todo el verano para asegurarnos de estar bien protegidos.

Ven a vernos a la farmacia y benefíciate de todos los descuentos que tenemos en protectores y nutricosmética solar.

firma paloma sastrón

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